Alimentación de 2 a 3 años: selectividad, porciones y hábitos
Entre los 2 y 3 años puede aumentar la cautela frente a alimentos nuevos. La repetición tranquila suele ser más útil que la presión.
Objetivo de esta etapa
Entre los 2 y 3 años puede aumentar la cautela frente a alimentos nuevos. La repetición tranquila suele ser más útil que la presión.
- Sirve pequeñas cantidades y repite exposición en días distintos.
- Permite explorar olor, tacto y preparación aunque no coma el alimento.
- Busca ayuda profesional si hay pérdida de peso, dolor, atragantamientos frecuentes o una restricción extrema.
Cómo pensar una comida
En lugar de perseguir una porción exacta, piensa en oportunidades: una fuente de hierro o proteína, un alimento energético, fruta o verdura y una textura que el niño pueda manejar. No es necesario que cada comida sea perfecta; el patrón de varios días importa más.
Hambre y saciedad
Acercarse a la comida, abrir la boca, señalar o pedir son posibles señales de hambre. Girar la cabeza, cerrar la boca, empujar el plato o perder interés pueden indicar saciedad. Responder a estas señales ayuda a evitar luchas de poder.