Mi hijo no quiere comer: selectividad entre 1 y 3 años
Cómo responder a rechazos frecuentes sin presión, premios ni menús infinitos.
Qué puede ser normal
Entre 18 meses y 3 años es común que aparezcan días de poco apetito o desconfianza hacia alimentos nuevos. El crecimiento más lento y el deseo de autonomía influyen.
Qué hacer en la mesa
Mantén horarios, porciones iniciales pequeñas, un alimento conocido y exposición repetida. Evita negociar cada bocado o convertir el postre en moneda de cambio.
- No obligar a terminar.
- No cocinar cuatro alternativas en cada comida.
- Volver a ofrecer sin dramatizar.
- Consultar si la dieta se restringe de forma extrema o afecta crecimiento.
Principio práctico: